miércoles 29 de abril de 2009

Gaia y la evolución


Parece que, al fín, las obras científicas que revisan radicalmente el paradigma dominante en biología comienzan a proliferar. Tras Máximo Sandín, nuevamente un autor ibérico asume este valiente papel: Se trata de Carlos Castro de Carranza, profesor de Física Aplicada y Ecología y Desarrollo en la Universidad de Valladolid. Mientras que en el caso de Sandín, una gran parte del peso específico de los argumentos giraba en torno a la fenomenología "micro" (Genética del Desarrollo, Genómica Comparativa, Microbiología...), Castro de Carranza parte fundamentalmente de la fenomenología más "macro" que ha abordado hasta el momento la biología: Gaia. Con fecha de publicación en 2008, el estupendo libro "El origen de Gaia" (Editorial Abecedario) dio a conocer su trabajo. 2009 ha arrancado con un nuevo artículo "El año de Darwin y Lovelock", del cual reproducimos a continuación la primera parte.

El año de Darwin y Lovelock
.
Carlos de Castro Carranza
.
1ª parte: Hipótesis Gaia y teoría Gaia

La intuición de que la Tierra es un ente vivo ha circulado y permeado casi todas las culturas en algún momento. En muchas culturas de cazadores-recolectores, el animismo, la idea de que todo lo que nos rodea está vivo (y tiene alma), es muy frecuente. Incluso la idea de que el conjunto del cosmos es una entidad viva es bastante común. No sólo merecen respeto los animales y las plantas, sino el todo, que se identifica como un ser vivo.
.
En la antigüedad de nuestra cultura (la que hoy llamamos occidental) romanos y griegos dan un carácter de diosa a Gea o Gaia, la madre Tierra.Así, Tales de Mileto compara a la Tierra con un animal. Y para Anaximandro y Pitágoras la Tierra es un organismo.
.
La idea no muere en el Renacimiento: Para Gilbert (1600), redescubridor de la brújula, la Tierra es un organismo con una especie de instinto de supervivencia. Y Kepler, el astrónomo, la trata en sus escritos como si estuviese viva.
.
Sigue viva en el modernismo y el romanticismo. Los alquimistas (entre ellos Newton), no descartan incluso que el Cosmos entero sea un ente vivo. Y para los románticos, sobre todo alemanes (Goethe, Beethoven -la 6ª sinfonía-, Hutton, Humboltz...) la vida se sublima a cotas tan altas que mantienen esta idea, aunque el ser humano sea el organismo capaz de lo mejor (y de lo peor).
.
Concretamente Hutton propone crear una nueva ciencia: la Geofisiología (fisiología de la Tierra) y trabaja con la idea de la Tierra como un superorganismo. Suess acuña el término Biosfera que luego utilizará Vernadsky en ideas científicas que preceden a las ideas de la hipótesis Gaia de Lovelock. En el fondo, a partir del Renacimiento, lo que se separan son dos visiones distintas del mundo, el organicismo (la visión orgánica de las cosas) que es la visión antigua y que perdura aún hoy, frente al mecanicismo, que es la visión que surge paulatinamente con el avance tecnocientífico y la Revolución Industrial.
.
Los primeros autores cabalgaban en las dos visiones del mundo simultáneamente: Por ejemplo, Kepler y Newton en las ciencias físicas, y luego Lamarck y Darwin, en las biológicas, no dejan de avanzar en la metáfora mecánica del mundo pese a que no abandonan nunca la visión orgánica. En el siglo pasado y lo que llevamos de éste, la visión mecánica no ha hecho más que avanzar en detrimento aparente de la visión orgánica.En las ciencias biológicas, el neodarwinismo triunfa y tan sólo visiones no científicas -como el creacionismo religioso, la interpretación más o menos literal de la Biblia- parecen oponerse a él. Sin embargo, a principios de siglo XX, Vernadsky asienta las bases científicas de la visión que luego -sin saberlo- expandirá Lovelock.
.
Para Vernadsky:
.
La biosfera proporciona entornos adecuados para la existencia de la vida. La vida no es un desarrollo accidental de la superficie terrestre, sino que está íntimamente relacionada con sus propiedades y forma parte de sus mecanismos. Son estos mecanismos que desarrolla en la superficie terrestre los que le permiten sobrevivir. La vida se necesita así misma para mantenerse viva.
.
Hipótesis Gaia de Lovelock
.
A finales de los años 1960, James Lovelock trabajaba para la NASA en el problema de llevar un aparato para detectar la vida en Marte. Dándole vueltas a la idea se dio cuenta de que Marte no podría tener abundancia de vida, pues si fuera así, su mera presencia modificaría las propiedades del entorno radicalmente; por ejemplo, la atmósfera sería diferente a la que poseía Marte o cualquier otro planeta salvo la Tierra. La Tierra tiene concentraciones de gases muy alejadas del equilibrio químico, como el oxígeno, que es muy reactivo y debería desaparecer si no fuera precisamente por la presencia de vida. Como la atmósfera de Marte era químicamente prácticamente inerte -en equilibrio-, la conclusión de Lovelock era que en Marte no podía existir vida, salvo en trazas. A la NASA no le gustó la idea (que dejaba sin "propaganda" las misiones a Marte). Pero a Lovelock le sirvió para profundizar en la idea de la notable influencia de la vida sobre el planeta Tierra. Sus ideas las empezó a discutir con todo el mundo, alguien le sugirió el nombre de Gaia (un premio nobel de literatura) y Lynn Margulis y Carl Sagan le hicieron caso.Tras muchos esfuerzos, Margulis y Lovelock consiguen publicar dos artículos en dos revistas científicas, en los que presentan la hipótesis Gaia:
.
• Existe una homeostasis (~regulación) de la atmósfera por y para la biosfera.
• La vida regula el clima y la composición de la atmósfera en un óptimo para ella misma.
• La vida controla todo su entorno, los organismos pertenecen a un organismo mayor que es Gaia.
.
Y luego vinieron las controversias. Gracias a las críticas, la hipótesis de Lovelock dejó de pasar desapercibida. Las ideas de Lovelock despertaron un interés en varios autores neodarwinistas. Citemos algunas críticas a la teoría:
.
Doolittle:
Los organismos inconscientes no pueden planificar y prever conscientemente para regular el planeta, como si negociaran cada año el próximo clima y composición atmosférica.
.
Dawkins:
La hipótesis es incompatible con la selección natural darvinista. La regulación planetaria no puede haber evolucionado ya que la unidad de selección no es la biosfera sino los organismos. Gaia necesita no sólo relaciones cooperativas por parte de sus organismos sino que necesita luchar y sobrevivir y reproducirse con otras gaias para evolucionar. Si Gaia es un organismo sólo puede surgir de la selección natural y para ello se necesitaría una lucha por la existencia contra otros planetas.
.
Maynard-Smith:
Existe una dificultad insalvable entre la optimización local de los organismos en su lucha por la existencia y la optimización global de la biosfera por parte de individuos egoístas. Gaia parece implicar un altruismo en los organismos, una cooperación en todos los niveles y escalas hasta llegar al propio planeta. Desde el neodarwinismo esto parece imposible.
En definitiva, no gustaba la idea orgánica que inspiraba la hipótesis Gaia. Lovelock no dejaba claro si su visión de Gaia como un organismo era una simple metáfora o una realidad. En el primer caso, no gustaba, en el segundo, la idea era frontalmente rechazada. Las críticas de Doolittle y otros se centraban en la idea de que Gaia parecía un organismo teleológico (con fines y propósitos), algo que para una visión mecanicista del mundo resulta intolerable, es, se afirma, acientífico.
.
Lovelock trata primero de defenderse, pero luego, poco a poco va cediendo terreno y termina modificando sustancialmente su hipótesis. La reelabora, y la llama ahora Teoría Gaia. Lovelock responde a las críticas con varios frentes:
.
1. Gaia, como organismo, es sólo una metáfora útil (como puede serlo el "gen egoísta" de Dawkins).
2. Gaia no es un ser teleológico (según Lovelock nunca pretendió decir que lo fuera)
3. Gaia es consistente con el neodarwinismo, es una extensión de él.
4. Gaia funciona de forma análoga al modelo Daisyworld o Daisyworld regula la temperatura y no es teleológico. La regulación del planeta entero puede emerger de la competición entre margaritas. En definitiva:Gaia es el sistema homeostático que emerge de la interacción entre la biota y la biosfera y cuyo resultado son estados que permiten la permanencia de la vida.
.
2ª parte: Daisyworld
Daisyworld es un planeta imaginario poblado por dos clases de margaritas, blancas y negras, de tal forma que las blancas tienden a enfriar el planeta al aumentar la cantidad de luz del Sol reflejada y las negras lo contrario. El resultado para ciertos parámetros es que las poblaciones de margaritas se ajustan y la temperatura queda regulada en un entorno adecuado para las margaritas a pesar de que la luminosidad del sol varía. Esta regulación de la temperatura se considera una propiedad "gaiana" que surge de la dinámica de poblaciones y de la interacción de las margaritas con su entorno.



Figura 1. Vemos cómo la temperatura de Daisyworld queda regulada en el entorno de los 22,5ºC (línea roja) frente a la que habría experimentado sin la presencia de la vida (línea verde). Decimos que Daisyworld es homeostático para la temperatura.

Lovelock pretende que Daisyworld es compatible con el darwinismo (según él hay una especie de competencia y selección entre margaritas blancas y negras) y la regulación (homeostasis) surge sin que el planeta o las margaritas planeen conscientemente cómo conseguirla. En realidad, Daisyworld es tan simple, que no tiene sentido hablar de compatibilidad con el darwinismo. Las margaritas no pueden evolucionar, no cambian, no se adaptan. Y no hay una verdadera selección natural pues ninguna clase de margarita está mejor adaptada que otra. Sencillamente la mayor parte del tiempo las margaritas conviven. En un momento dado, habrá una población de margaritas blancas y otra de negras, pero ninguna está mejor adaptada que la otra, pues si fuera así, según el darwinismo, ésta iría desplazando a la menos adaptada. Si no hubiera variación de la luminosidad del sol, no habría variación de las poblaciones de margaritas. Es decir, no hay competencia, ni selección natural.
Se ha intentado hacer a Daisyworld darwinista, haciendo que las margaritas puedan cambiar y adaptarse a la temperatura con ciertas restricciones (no vale adaptarse a 100ºC), dejando que entren en el sistema "tramposos", margaritas grises que tomen alguna ventaja por mimetizarse con el entorno o por no tener que crear pigmentos blancos o negros, incorporando algún tipo de competencia excluyente (la presencia de una margarita inhibe a la otra), etc. El resultado es que la regulación se sigue dando aunque de menor "calidad" cuando se mete una a una cada una de las características. Curiosamente no parece que a ningún autor se le haya ocurrido tratar de hacer un modelo lo más completo y darwinista que se pueda, es decir, meter en Daisyworld varias de las características darwinistas anteriores de forma simultánea.







Figura 2. Modelo original de Lovelock al que se le ha añadido una margarita tramposa gris (línea verde). El modelo anterior al que se le añade además del tramposo la posibilidad de adaptarse a las margaritas a la temperatura que sufren (línea roja).

Vemos como el modelo original resiste bien la entrada de tramposos y salvo un tiempo relativamente corto se regula la temperatura (la curva verde es casi horizontal durante largos periodos de tiempo). Sin embargo, si las margaritas son adaptativas (otro requisito del Darwinismo), la entrada de una margarita tramposa rompe totalmente las propiedades de regulación (ya no hay zonas horizontales en la curva roja). ¿Cuál es el resultado si hacemos esto? Que cuantas más características darwinistas se introduzcan menos capacidad de regulación de la temperatura se da, hasta el punto que pronto se destruye totalmente cualquier propiedad homeostática en Daisyworld. Sencillamente, el darwinismo no es compatible con un Daisyworld con propiedades Gaianas. Si se utiliza Daisyworld como arquetipo de Gaia, la conclusión es que Gaia y la Selección Natural no son compatibles.


3ª parte: Gaia como organismo no darwinista

El descubrimiento más importante que ha hecho la Ciencia a lo largo de su historia es simple: ¡El Universo evoluciona! ¿En qué sentido evoluciona? Pues partiendo de una sopa más o menos informe de energía y materia, se han creado estructuras complejas como las galaxias, con estrellas y sistemas “solares”, con planetas con estructuras tan hermosas y complejas como las bandas de la atmósfera de Júpiter, los volcanes de Io (una de sus lunas) o la propia Tierra. En un rinconcito de este Universo, al menos, ha evolucionado el ser más complejo que conocemos: Gaia.

Este es un hecho, una observación. El Universo se ha complicado, al menos en algunos de sus puntos. Ha evolucionado. Sin embargo, a pesar de ello, la Ciencia no se ha embarcado en la empresa de buscar la ley o leyes que rigen esa evolución, esa tendencia a formar estructuras cada vez más complejas. En la superficie de la Tierra, ha habido un proceso similar al del Universo. Se ha complicado en algunos de sus puntos. En cuanto a la vida, creemos que procedemos de un ancestro común, muy sencillo si lo comparamos con nuestro ombligo, una bacteria, pero muy muy complejo si lo comparamos con una molécula de agua.

Ahora que estamos celebrando el 150 aniversario del Origen de las Especies y el 200 aniversario del nacimiento de su autor, debemos reflexionar porqué la tendencia hacia lo complejo se ha ignorado desde Darwin en las ciencias biológicas. De hecho, tanto en Cosmología como en Biología, se prefiere incluso negar algo que es tan obvio.El darwinismo de hecho, no puede explicar esa tendencia hacia organismos más complejos, ni su persistencia. La evolución biológica no paró con las bacterias, ni con las células eucariotas, ni con los primeros unicelulares. Para todos es obvio que una célula de mi cerebro es más compleja, midamos como midamos la complejidad, que una bacteria. Y para todos es obvio que una medusa es menos compleja que una rana o el bosque que la acoge.

Por supuesto el darwinismo tampoco puede explicar la aparición del primer ente replicante (no había nada que seleccionar) y desde el Big-Bang hasta ese primer reproductor, está claro que hubo una evolución no biológica a-darwinista. Es decir, ha habido evolución sin darwinismo. Y la evolución biológica tampoco se da sólo en lo que denominamos organismos. ¿Qué pasa con los ecosistemas? Considerados por los primeros ecólogos como organismos o super-organismos. ¿Qué es una colonia de abejas, hormigas o termitas? ¿A caso no es la propia colonia una especie de organismo? Desde el darwinismo, ¿Qué se selecciona, a las hormigas o a las colonias de hormigas? ¿A caso no son las hormigas como células de la colonia? ¿No trabajan e incluso se sacrifican por el bien de la colonia? ¿Quien se reproduce, la hormiga obrera -estéril- o la colonia? ¿Quién, pues, evoluciona?

Por otro lado, tenemos a la teoría Gaia, teoría de la que celebramos también un triple aniversario: los 40 años desde que Lovelock la formuló por primera vez delante de científicos, los 30 años desde su famoso libro: “Gaia: una nueva visión de la vida sobre la Tierra” y los 90 años del nacimiento de Lovelock. La idea o hipótesis inicial de Lovelock, desde el punto de vista metafórico al menos, era ver a la Tierra, o mejor, a la zona de influencia de la vida sobre la Tierra, como si de un organismo vivo se tratase, capaz de regular sorprendentemente bien, la composición de la atmósfera, los océanos y la litosfera. A ese ente lo llamó Gaia.

Pero Gaia no podía ser un producto de la teoría de Darwin, y como algunos científicos piensan que esta teoría es completa, pues hicieron algunas críticas a Gaia. Sin embargo, Lovelock se resistió desde el principio a subsumir a Gaia dentro de Darwin, para él de hecho es una ampliación del darwinismo. Y lleva ya cerca de 40 años tratando de hacer compatible su teoría con la de Darwin. Sin conseguirlo. El problema es que lo que hace Gaia es contrario a lo que se supone que hacen los organismos desde el darwinismo. Los organismos se adaptan a su medio ambiente por medio de la competencia y la selección natural según Darwin. Pero Gaia lo que hace es adaptar el medio ambiente para sí misma (y para los organismos que habitan en la biosfera), con lo que son dos fuerzas diametralmente opuestas. Si te adaptas no tienes que adaptar el medio. Si adaptas el medio ya no hay necesidad de adaptación.

El resultado final es que Selección natural y Gaia no son compatibles. Curiosamente la solución ante esta contradicción no es descartar Gaia, sino el darwinismo y con él el neodarwinismo. Además, hay que hacer a Gaia mucho más fuerte que lo que se ha atrevido a hacer de ella el mismo Lovelock (quien ha ido reculando poco a poco en estas últimas cuatro décadas). La intuición inicial de Gaia, como organismo, resulta ser la que a mi modo de ver, mejor encaja con los hechos observacionales (del evolucionismo y de la ecología). Es decir, Gaia es un organismo evolutivo de pleno derecho, como lo puede ser una colmena o un termitero. Y lo que hará chirriar a más de uno, como tal organismo es un ser teleológico, es decir, que posee propósitos. Igual que decimos que una cigüeña recoge ramas con un propósito muy claro (hacer un nido para criar), igual que decimos que la colmena fabrica jalea real con un propósito muy claro, e igual que identificamos propósitos en todos los seres vivos (conscientes de sus actos o no), lo mismo pasará con un ser como Gaia con todas las propiedades esenciales que identificamos con un ser vivo, con un organismo. Los aniversarios de Darwin y Lovelock deben ser la continuación de una revolución científica que no se acabó con Darwin, ni con Lovelock.

Más información: “El Origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución”. Editorial Abecedario. 2008. Carlos de Castro Carranza.

lunes 20 de abril de 2009

Fragmentos de una enseñanza desconocida

En el libro "Fragmentos de una enseñanza desconocida", Boris Ouspensky relata su experiencia como alumno y colaborador del enigmático Gurdjieff entre los años 1914 y 1919. Ouspensky se dedica a transcribir de memoria, como hiciera Platón con su maestro Sócrates, las conversaciones y explicaciones de Gurdjeff. .

Gurdjieff transmite a sus alumnos un sistema de conocimientos que abarca desde la química hasta la astronomía y que gravita en torno a lo que denominaba "trabajo de evolución consciente". Lo primero que llama la atención al común lector occidental (incluyéndome en esta categoría), es la radical originalidad de su sistema, tanto en su terminología como en su contenido. La forma de abordar la fenomenología natural y social es completamente diferente a la que uno encuentra en la información obtenida por métodos convencionales en cualquier campo del conocimiento.
Desde el principio se intuye que es un sistema sólido y minucioso, de una gran complejidad; pero sólo a medida que se va avanzando en la lectura puede uno percibir progresivamente el sobrecogedor nivel de sutileza y coherencia interna del sistema. No es un refrito de tradiciones esotéricas que se saca de la manga, sino una ciencia que por la complejidad y cualidad de su estructura sólo ha podido ser construída por el trabajo de muchas personas a lo largo de mucho tiempo. Estamos ante el asombroso encuentro con todo un sistema científico desconocido, desarrollado de forma independiente, y probablemente muy anterior, al nuestro. La densidad de información es inmensa; el rango de fenómenos que abarca su capacidad explicativa, la coherencia de su estructura, y la naturaleza de su metodología, inimaginables para la Ciencia Moderna.
..
Gurdjieff da explicaciones deliberadamente ambiguas sobre la procedencia de este sistema, pero apunta a antiguas escuelas centroasiáticas relacionadas con el sufismo, y con raíces muy anteriores a la aparición del propio sufismo.
.
Numerosos son los aspectos notables de su discurso e incontables las posibilidades que abre. Aquí comentaremos sólo una, que es el abordaje y entendimiento de la psique humana. Tanto el inconsciente como muchos fenómenos relacionados con él, cuyo descubrimiento se atribuye a Freud, son conceptos bien desarrollados en el sistema de Gurdjieff, aunque explicados con una terminología completamente distinta debido a su origen independiente (y con toda probabilidad muy anterior). Incluso la Teoría del Carácter desarrollada por Reich en los años 20 y 30 se ve reflejada en sus explicaciones, que abordan tanto estos fenómenos como otros no desarrollados por el psicoanálisis del siglo XX comúnmente conocido. Quizás la aportación de Gurdjieff a occidente más emblemática en este campo sea el Eneagrama, que en los últimos años ha sido incorporado como potente herramienta de análisis del carácter en la práctica de muchos terapeutas de la escuela de psicología holística GESTALT.
.
Es del todo imposible en poco espacio reproducir una muestra que transmita las impresiones arriba descritas (para ello recomiendo imprimir el libro entero, disponible en esta página). He optado por seleccionar aquí algunos retazos de conversaciones, auténticos fragmentos de una enseñanza desconocida, con la intención de acercarnos al conmocionador clima de las lecciones de Gurdjieff sobre la psique.
.
Fotografías: B. Ouspensky (izquierda). Gurdjieff (derecha).

Mentira y verdad
-Fragmento de una conversación entre Gurdjieff y Ouspensky en un café de Moscú, invierno de 1915-

....."Luego uno debe aprender a decir la verdad. Esto también le parece extraño; usted no se da cuenta de que hay que aprender a decir la verdad. Le parece que bastaría desearlo o decidir hacerlo. Y yo le digo a usted que es relativamente raro que la gente diga una mentira en forma deliberada. En la mayoría de los casos creen que dicen la verdad. Y sin embargo mienten todo el tiempo, tanto cuando quieren mentir como cuando quieren decir la verdad. Mienten continuamente, se mienten a sí mismos y mienten a los demás. Como consecuencia, nadie comprende a los otros ni se comprende a sí mismo. Piénselo, ¿podría haber tantas discordias, tantos malentendidos profundos, y tanto odio hacia el punto de vista o hacia la opinión del otro, si la gente fuera capaz de comprenderse? Pero no pueden comprenderse porque no pueden dejar de mentir. Decir la verdad es la cosa más difícil del mundo; habrá que estudiar mucho y durante largo tiempo, para un día poder decir la verdad. El deseo por sí solo, no basta. Para decir la verdad, hay que llegar ser capaz de conocer lo que es verdad y lo que es mentira, ante todo en uno mismo. Pero esto es lo que nadie quiere saber."
.
Los topes
-Fragmento de una clase de Gurdjieff a su grupo de trabajo en San Petersburgo, 1916-
.
...."-Ustedes piensan a menudo de una manera muy ingenua, dijo. Creen que ya pueden “hacer”. Es cierto que deshacerse de esta convicción es la cosa más difícil del mundo. Ustedes no comprenden toda la complejidad de su estructura interior, no se dan cuenta de que cada esfuerzo, además de los resultados deseados –si es que los produce- trae miles de resultados inesperados, a menudo indeseables. Además, olvidan constantemente (y aquí mismo está su más grave error) que no comienzan por el principio, con una linda máquina completamente nueva y limpia. Hay detrás de cada uno de ustedes años de vida falsa o estúpida. Siempre han cedido a sus debilidades, siempre han cerrado los ojos a sus errores, tratando de evitar todas las verdades desagradables; mintiéndose a sí mismos constantemente, justificándose, culpando a los demás, y así sucesivamente. Es inevitable que todo esto haya dañado su máquina. Por un lado está sucia, oxidada en varios sitios; por otro lado su mal funcionamiento ha hecho surgir dispositivos artificiales.

Estos dispositivos artificiales se opondrán a cada instante a sus buenas intenciones.
Se llaman “topes”.
.
“Tope” es un término que requiere una explicación especial. Todos saben lo que son los topes de los vagones de ferrocarril: aparatos amortiguadores de choques. En la ausencia de estos topes, los menores choques de un vagón contra otro podrían ser muy desagradables y peligrosos. Los topes atenúan los efectos de estos choques y los hacen imperceptibles.
En el hombre existen dispositivos exactamente análogos. No son creados por la naturaleza, sino por el hombre mismo, aunque involuntariamente. En su origen se encuentran las múltiples contradicciones de sus opiniones, de sus sentimientos, de sus simpatías, de lo que dice, de lo que hace. Si un hombre tuviese que sentir durante su vida entera todas las contradicciones que están en él, no podría vivir ni actuar tan tranquilamente como ahora. Sin cesar se producirían en él fricciones; sus inquietudes no le dejarían descanso alguno. No podemos ver cuán contradictorios y hostiles entre sí son los diferentes “yoes” que forman nuestra personalidad. Si un hombre pudiera sentir todas estas contradicciones, sentiría lo que el realmente es. Sentiría que está loco.
.
Los “topes” se forman lenta y gradualmente. Muchísimos son creados artificialmente por la “educación”. Otros deben su existencia a la influencia hipnótica de toda la vida circundante. El hombre está rodeado de gente que habla, piensa, siente, vive por medio de sus “topes”. Al imitarlos en sus opiniones, acciones y palabras, crea involuntariamente en sí mismo “topes” análogos que le hacen la vida más fácil, ya que es muy duro vivir sin “topes”. Pero éstos impiden toda posibilidad de desarrollo interior porque están hechos para amortiguar los choques; ahora bien, los choques, y sólo ellos, pueden sacar al hombre del estado en que vive, es decir, despertarlo. Los “topes” arrullan el sueño del hombre y le dan la agradable y apacible sensación de que todo irá bien, de que no existen las contradicciones y de que puede dormir en paz. Los “topes” son dispositivos que permiten al hombre tener siempre la razón: Le impiden sentir su conciencia."
.
Esencia y personalidad
-Fragmento de una clase de Gurdjieff a su grupo de trabajo en San Petersburgo, 1916-
.
...."Desde el punto de vista de la psicología ordinaria, la división del hombre en personalidad y esencia es difícilmente comprensible. Sería más exacto decir que la psicología lo ignora todo acerca de esta división.

Un niño pequeño no tiene todavía personalidad. Él es lo que realmente es. Es esencia. Sus deseos, sus gustos, lo que quiere y lo que no quiere expresan su ser tal cual es.

Pero tan pronto interviene aquello que llamamos “educación”, la personalidad comienza a crecer. La personalidad se forma en parte bajo la acción de influencias intencionales, es decir, de la educación y, en parte, por el hecho de la involuntaria imitación de los adultos por el niño mismo. En la formación de la personalidad, también desempeña un gran papel la “resistencia” del niño a los que le rodean y sus esfuerzos por disimular ante ellos lo que es “de él”, lo que es “real”.

La esencia es la verdad en el hombre; la personalidad es la mentira. Pero a medida que aumenta la personalidad, la esencia se va manifestando cada vez con menor frecuencia, cada vez más débilmente; aún muchas veces la esencia se detiene en su crecimiento a una edad muy temprana y no puede crecer más. Muy a menudo ocurre que el desarrollo de la esencia de un adulto, aún de un hombre muy intelectual o en el sentido corriente de la palabra, muy culto, se ha detenido al nivel de desarrollo de un niño de cinco a seis años. Esto significa que nada de lo que vemos en este hombre es de él en realidad; lo que es de él, lo que le es propio, es decir su esencia, sólo se manifiesta habitualmente en sus instintos y en sus emociones más simples. Sin embargos, en ciertos casos, la esencia puede crecer paralelamente a la personalidad. Tales casos representan muy raras excepciones, especialmente en las condiciones de vida de los hombres “cultos”. La esencia tiene más oportunidades para desarrollarse en los hombres que viven en estrecho contacto con la naturaleza, o en condiciones difíciles en las cuales es necesario constantemente combatir y superar los peligros."

jueves 26 de marzo de 2009

Propuestas para una sanación holística



Principios de la nutrición celular y la zumoterapia

La nutrición celular se basa en estimular la capacidad regenerativa del propio cuerpo, que es potencialmente inmensa, pero se halla muy mermada por la constante intoxicación (química, informativa, emocional) a la que lo sometemos.

La organización social, económica, y ecológica de la civilización moderna constituyen un medio altamente agresivo para el organismo que se desenvuelve en su seno, y como consecuencia estamos experimentando una pandemia global de enfermedades degenerativas físicas y mentales relacionadas con la saturación de todo tipo de elementos en diferentes campos fenomenológicos como el químico (azúcares, grasas, proteínas, metales pesados, y una variedad de cientos de toxinas de origen industrial diferentes), el físico (ondas y campos electromagnéticos), el informacional (datos, ruido, luz directa sobre las pupilas, programación de la vida diaria, todo tipo de porgramaciones/rigideces mentales y en general el sobreestímulo del Sistema nervioso simpático y ciertas regiones de la corteza cerebral), y el emocional (traumas, conflictos no resueltos, miedos).

Resulta imposible en pocas líneas dibujar un cuadro siquiera medianamente completo de todos los procesos que afectan a nuestra salud en la sociedad contemporánea y el modo en que se interrelacionan, pero sí podemos hablar de un resultado común a todos ellos: La desvitalización o merma de la capacidad regenerativa de células y tejidos. Esta es la consecuencia final, que se traduce en la aparición de enfermedades crónicas y degenerativas. También mencionaremos otros dos aspectos, más concretos, relacionados con la nutrición celular, que son la sobredemanda energética y la pérdida de capacidad asimilativa de los nutrientes esenciales.

A través del aire, la alimentación, y el contacto con numerosos productos industriales, recibimos una constante afluencia de toxinas, metales pesados, y sustancias que el cuerpo debe o bien drenar, o bien metabolizar (transformar), o bien acumular en tejidos especializados para ello como el adiposo. Todas estas actividades cuestan energía, lo cual, unido al derroche energético (mucho mayor del que imaginamos) que directa o indirectamente provocan el stress mental y emocional, y la actividad incesante a la que en la mayoría de los casos obliga nuestro modo de vida y organización social (al contrario de lo que generalmente se cree, trabajamos en términos absolutos más ahora que en la mayor parte de los periodos históricos que nos precedieron), genera una demanda energética elevadísima. Es un hecho sobradamente documentado que los cazadores-recolectores que viven en contacto con la naturaleza (excluyendo, quizás, a los esquimales y pueblos del ártico por las condiciones climáticas extremas en las que viven) necesitan muchísimas menos calorías diarias que nosotros para mantenerse en forma y con buena salud. Bartolomé de las Casas (1474-1566), llegó a afirmar en su Breve relación de la destrucción de las Indias Occidentales, que “con lo que come y mata un cristiano en un día, vive una familia de indios un mes”. Esta demanda energética se satisface por lo común mediante la ingesta masiva de hidratos de carbono y/o grasas y proteínas. A menudo escuchamos que estamos sobrealimentados, pero en realidad estamos sobreintoxicados o sobreestresados y nos procuramos un aporte energético en función de nuestras necesidades.

Además, el cuerpo no consigue depurar las toxinas al mismo ritmo que las recibe, y éstas se van acumulando poco a poco, empeorando la calidad de funcionamiento del sistema, como una gran red de cañerías sucias que requieren regularmente de los servicios de un fontanero. Las paredes del intestino, en donde se incorporan los nutrientes a la sangre, no son una excepción, y esto limita grandemente nuestra capacidad de asimiliación de muchos de estos nutrientes. Una grandísima parte de las vitaminas, minerales, y otras sustancias beneficiosas que contienen los alimentos que ingerimos, no llegan a nuestro torrente sanguíneo y por lo tanto no llegan a las células. Esto a su vez incrementa, cerrando un círculo vicioso (“ciclo de retroalimentación positiva” en lenguaje técnico), la demanda de energía y nutrientes.

En los zumos, en cambio, los nutrientes se hallan en suspensión y son muy fácilmente asimilables por el epitelio intestinal, aún estando sucio. Las fórmulas empleadas por la zumoterapia aportan a las células de forma casi directa y sin coste energético grandes cantidades de vitaminas, minerales, oligoelementos, y aminoácidos, entre los que cabe destacar antioxidantes como las vitaminas C y E, la carnitina, el ácido fólico, el inositol, y el ácido pantoténico. Además, ya que el cuerpo no necesita invertir energía en la digestión, puede dedicar toda ella a la regeneración. Se trata del mismo principio que aplica la sabiduría popular en el cuidado de los enfermos: Por la experiencia acumulada de generaciones, desde un tiempo mucho anterior a la generalización del empleo de antibióticos y analgésicos, sabemos que los caldos y los zumos ayudan a las personas enfermas a recuperarse.
.

Aplicación práctica: La terapia regenerativa.

Se ofrecen a continuación fórmulas para la elaboración de zumos para dietas regenerativas. Se pueden aplicar de muchas maneras y son completamente compatibles con la práctica simultánea de otras terapias holísticas como la homeopatía. Lo que aquí denominamos terapia regenerativa completa consiste en una dieta a base de zumos proteicos y mineralizantes excluyendo los alimentos sólidos durante un mínimo de tres semanas, combinada con un adecuado reposo físico y mental y la mayor exclusión posible de cualquier factor de stress. Con la terapia regenerativa completa se obtienen los siguientes beneficios:

-Aporta grandes cantidades diarias de nutrientes (mucho mejor asimilables que por cualquier otra vía) que estimulan la capacidad regenerativa de las células.

-La ausencia de alimentos sólidos, unida a la acción de las fibras de algunas de las frutas y verduras de los zumos, posibilita poco a poco la limpieza de las paredes intestinales, aumentando progresivamente nuestra capacidad de asimilación de nutrientes. Este efecto se retroalimenta con el anterior, provocando una vitalización cada vez mayor de los tejidos.

-Las grandes cantidades de energía que destinamos a la digestión y a la neutralización de los diferentes factores de stress quedan a disposición de la actividad regenerativa y depurativa.

-La progresiva depuración de todos los órganos y sistemas del cuerpo retroalimenta constantemente la capacidad regenerativa celular y se hace cada vez más efectiva.
En el caso de enfermedades graves, se recomiendan terapias regenerativas completas de tres meses o incluso más. Los resultados de este tipo de depuraciones prolongadas son prodigiosos, y en el transcurso de ellas suelen acontecer episodios de crisis depurativa con cuadros sintomatológicos de todo tipo. En estas situaciones es de gran ayuda contar con el apoyo de una persona con conocimientos sobre salud que sepa respetar los procesos depurativos del organismo.

Podemos comprobar los efectos de la zumoterapia aplicándola un día, tres días, o incluso con una sola toma, y observando después (o preguntando a los que nos rodean) si notamos cambios en nuestra vitalidad, estado de ánimo, o en la lozanía de nuestro aspecto. Los efectos se retroalimentarán holísticamente si combinamos la aportación de nutrientes de la zumoterapia con una mejora de la oxigenación celular, por medio de prácticas con las que trabajamos la respiración, como el yoga o el tai-chi, o simplemente saliendo al campo, y exponiendo lo más posible nuestra piel al viento o al agua de mar. La capacidad regenerativa del cuerpo puede estimularse de muchas maneras, y una de las más efectivas es sin duda el contacto con la naturaleza, especialmente con los cuatro elementos sol, tierra, aire, y mar. Otro importante factor para estimular nuestra capacidad regenerativa natural es la relajación de nuestro sistema nervioso. El estado de alerta, o simpaticotónico, consume una gran cantidad de energía que podría ser destinada a otras funciones.

.
Categorías de ingredientes

Terrestres: Zanahoria, rábano, remolacha

Semiterrestres: Piña, fresa, calabaza
.
Aéreos: Naranja, limón, uva, mandarina, granada
.
Proteicos: Manzana, pera, melocotón, albaricoque
.
Mineralizantes: Lechuga, espinaca, acelga, cerrajón, apio, perejil, canónigos, diente de león

-En general, Los terrestres son los que están bajo tierra, los semiterrestres los que están a ras de suelo, y los aéreos los que cuelgan de las ramas. Los mineralizantes son todas las hojas y tallos verdes, y los proteicos son algunas frutas especiales ricas en aminoácidos como la manzana o la pera.
.
Base de los zumos
.
-En primer lugar se ha de preparar una base constituida por un aéreo, un terrestre, y un semiterrestre. Nunca se ha de mezclar aéreo y terrestre en primer lugar. Siempre comenzar por terrestre + semiterrestre y añadir después el aéreo, o bien aéreo +semiterrestre y añadir seguidamente el terrestre.

-A esta mezcla se le añade zumo de lechuga y perejil pasados por la licuadora. No es necesario seguir unas cantidades proporcionales exactas entre los ingredientes. La intuición funciona muy bien para lograr una mezcla equilibrada. También es importante la experiencia que se adquiere con la práctica ensayo-error, evaluando la digestividad y el sabor de la mezcla, y sobre todo como se siente uno las siguientes horas.

Base: Lechuga + perejil + (1 terrestre + 1 semiterrestre + 1 aéreo).
.
Fórmulas para la dieta regenerativa

-Por medio de la combinación de dos fórmulas a lo largo del día, obtenemos una nutrición completa que satisface todas nuestras necesidades sin necesidad de consumir otros alimentos.
.
Zumo proteico: Base + 2 elementos proteicos

Zumo mineralizante: Base + 2 elementos mineralizantes

-Se trata de zumos bastante densos que sacian el apetito. Sustituyen una comida. Se pueden alternar zumos y comidas, lo cual es mucho más conveniente que consumir zumo y comida sólida a la vez. No se deben mezclar zumos proteicos y mineralizantes. La terapia regenerativa completa consiste en abandonar durante al menos tres semanas los alimentos sólidos, tomando zumos mineralizantes por la mañana y por la noche como desayuno y cena, y zumos proteicos a mediodía o entre horas. Si se combina su toma con comidas sólidas, se recomienda que la dieta de éstas sea lo más depurativa posible. Dejar de tomar carne durante el periodo depurativo tiene siempre efectos muy positivos ampliamente contrastados (por ejemplo, en la evolución de tumores), y lo mismo ocurre con los lácteos.

-Los zumos deben ser siempre frescos y se deben tomar preferentemente inmediatamente después de su preparación. Cuando se puede elegir, siempre es más deseable el empleo de productos de temporada, locales, y de producción biológica. De todos modos, la terapia funciona muy bien y tiene efectos muy positivos en la salud física y psíquica aunque no se disponga de productos biológicos o de temporada etc.

-Para que el aporte de nutrientes sea lo más completo posible, especialmente cuando se abandona la dieta sólida, es importante no quitar las pepitas de las frutas antes de licuarlas. No emplear plátano ni tomate.

-Tomar los zumos en ayunas y esperar un mínimo de veinte minutos para ingerir alimentos sólidos después de beberlos. Mientras que la fruta fresca y los zumos se asimilan en el intestino, el resto de los alimentos comienzan a digerirse en el estómago. Al entrar en el sistema provocan el cierre del píloro, impidiendo que la fruta pase directamente al intestino y fermente en el estómago perdiendo gran parte de sus propiedades.

jueves 12 de marzo de 2009

Las ideas dominantes y los que dominan

Como respuesta al bombardeo mediático con motivo del bicentenario de Darwin, Máximo Sandín está escribiendo una narración por entregas, bastante mejor documentada que la inmensa mayoría de las que solemos leer, y este año más que nunca, acerca de la vida y milagros de este personaje. Bajo el título Darwin: Las ideas dominantes y los que dominan, que va ya por la octava entrega, se dedica a exponer cada uno de los aspectos y detalles que han sido tergiversados, omitidos, o inventados, y posteriormente generalizados hasta producir una historia inventada a partir de elementos reales, es decir, un mito.

Comenzaron originalmente a escribirse para el diario De verdad, pero se han difundido a través de numerosas páginas web y blogs particulares. De estos últimos cabe destacar, por la calidad de la presentación, el de Miguel Jara y el de Zetetick Chick.

Para acceder a una compilación completa y regularmente actualizada de esta serie de artículos, recomiendo la página Evolución y Ambiente, donde además puede encontrarse abundante material relacionado con nuevos paradigmas en biología y evolución, incluídas las propuestas científicas del Dr. Sandín. Dejo también el enlace al artículo Sucesos excepcionales en evolución, donde se exponen dichas propuestas de forma clara y asequible.

He seleccionado aquí la cuarta entrega y parte de la quinta de esta emocionante saga porque sus citas y referencias, correctamente documentadas, ponen en evidencia la primera y más grande mentira de las muchas que componen el mito de Darwin: Que descubrió algo. Concretamente se mencionan algunos trabajos científicos anteriores que tratan la evolución de las formas de vida incluendo conceptos bastante más avanzados y actuales que los que aparecen en la versión original de El origen de las especies. En definitiva, que la evolución era un tema ya ampliamente tratado en los círculos académicos mucho antes de la entrada de Darwin en escena, y que su libro ni siquiera constituía una obra vanguardista dentro de esta materia.

En este mismo blog se encuentran, relacionadas con el contenido de este artículo, entre otras las entradas Los reyes son lo padres, Carta a Nereida, y El mito de Darwin y la realidad de la vida.
.

Imágenes: Sir Joseph Dalton Hooker (derecha) y Thomas Henry Huxley (izquierda), miembros fundacionales del selecto X-Club que dominó la Royal Society de Londres (ambos llegaron a ser presidentes de la misma) y la ciencia británica en general durante el último tercio del siglo XIX. Fueron los principales responsables de la gran difusión de la obra de Darwin. Huxley fundó la prestigiosa revista Nature.



Cuarta entrega:
La propaganda como método científico

Máximo Sandín


“Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se hace”
Martin Luther King

Repetida adecuadamente, una mentira, por grande que sea, acaba por convertirse en verdad, como bien sabían Goebbels y su jefe, por cierto, ferviente darwinista. Y, precisamente, es difícil encontrar un personaje histórico sobre el que, en tan sólo ciento cincuenta años, se haya tejido una red de mitificaciones, medias verdades y mentiras completas mediante el método de repeticiones de frases hechas a modo de “jaculatorias”, como el de Charles Darwin.

Pero vayamos por partes, como decía “Jack el destripador”. Para compartir con el lector, a partir de ahora, una mínima base para saber de qué estamos hablando, va a ser conveniente aplazar por un tiempo la labor “científica” para hacer unas pequeñas incursiones en la Historia, una disciplina que tiene mucho que aportar a los científicos, especialmente en lo que respecta al concepto de interpretaciones “objetivas”. Por ejemplo, entre la historia de Felipe II escrita por un inglés y la escrita por un español, es probable que existan distintas “objetividades”. Pues bien, vamos a ver algunos datos históricos sobre “la teoría de la evolución” elaborada desde “el continente”, que no es mejor ni peor que la elaborada en “La isla”, pero sí algo diferente.

Aunque las ideas y las investigaciones sobre la evolución son antiguas, el primer tratado dedicado íntegramente a la evolución, en este caso con la idea explícita de que una teoría evolutiva es la base teórica de la Biología, fue “Filosofía (teoría) zoológica” (1809) del científico francés Jean Baptiste de Monet, Caballero de Lamarck, profesor de la Sorbona. Sus ideas, (sobre las que habrá que volver), expuestas en su libro de una manera estructurada y metódica, eran asombrosamente avanzadas para su época, pero su concepción más general, que nuestros “maestros” se han encargado de satirizar con el manido ejemplo del cuello de la jirafa, era la de la capacidad de respuesta de los organismos al ambiente (algo sobre lo que también habremos de volver). En la primera mitad del siglo XIX, las investigaciones sobre la evolución proliferaron, especialmente en Francia y Alemania. Cuvier y su “Recherches sur les ossements fósiles de cuadrúpedes” (1812), en el que ponía de manifiesto la discontinuidad del registro fósil (no por “creaciones divinas, como se le suele atribuir). Geoffroy Saint-Hilaire con el “Cours de l’Histoire Naturelle des Mammiferes” (1829), con sus experimentos sobre cambios inducidos en el desarrollo mediante el estudio de embriones de pollo, Fréderic Gérard con su “Theorie de l’evolution des formes organiques”, publicada en el Diccionario Universal de Historia Natural (París, 1841-49), en la que hacía una perfecta distinción entre los cambios “microevolutivos” y la “macroevolución”. Incluso, desde 1850 se convocaban concursos sobre estudios paleontológicos: en 1856, la Academia de las Ciencias de París otorgó el premio al paleontólogo alemán Henrich-Georg Bronn por su informe “Investigaciones sobre las leyes de la evolución del mundo orgánico durante la formación de la corteza terrestre”. Todas estas investigaciones estaban muy bien encaminadas científicamente, pero estaban circunscritas al ámbito académico.

El 24 de Noviembre de 1859 se publicó en Londres el que ha sido calificado como “el primer best seller de la literatura científica”. Su autor, un victoriano acomodado aficionado a la naturaleza, Charles Robert Darwin (sobre cuya biografía épica volveremos más adelante). El día de su publicación se vendió la edición completa de 1250 ejemplares y una segunda edición de 3000 se agotó en una semana. En pleno auge de la revolución industrial y la expansión colonial británica, con duras repercusiones sobre sus víctimas, quizás su título nos pueda orientar sobre semejante éxito social: “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural o el mantenimiento de las razas favorecidas en la lucha por la existencia”. Pero también pueden ser muy ilustrativos en este sentido los dos conceptos que según él, constituían la base fundamental de sus argumentos “científicos”; especialmente, la “lucha por la vida” que el pastor anglicano Robert Malthus, discípulo de Adam Smith, aplicaba a la sociedad inglesa en su poco filantrópico libro “Estudio sobre el principio de población”. De hecho, Darwin afirma en su libro que su teoría “es la doctrina de Malthus aplicada con multiplicada fuerza al reino animal y vegetal”. El otro pilar fundador pertenecía al libro “La estática social” del filósofo social y economista Herbert Spencer, según el cual “Las civilizaciones, sociedades e instituciones compiten entre sí, y sólo resultan vencedores aquellos que son biológicamente más eficaces”. La aplicación de esta concepción a la Naturaleza, la explica Darwin de la siguiente manera: “He llamado a este principio por el cual se conserva toda variación pequeña, cuando es útil, selección natural para marcar su relación con la facultad de selección del hombre. Pero la expresión usada a menudo por Mr. Herbert Spencer, de que sobreviven los más idóneos es más exacta, y algunas veces igualmente conveniente”.

En cuanto a la única creación de su propia cosecha, la selección natural, dejemos que él mismo nos explique en su autobiografía la gestación de este “descubrimiento”: consistió en la lectura, durante lo que describe como “el período de trabajo más intenso de mi vida" (“Autobiografía”, pág. 66) de textos especialmente en relación con productos domesticados, a través de estudios publicados, de conversaciones con expertos ganaderos y jardineros y de abundantes lecturas”. El afianzamiento de semejante explicación “científica” de la Naturaleza, las narraciones épicas sobre el personaje, el ocultamiento y la tergiversación de los verdaderos precursores, instauradas sobre la hegemonía científica y cultural anglosajona, resultarían lagos de argumentar y documentar aquí (tiempo habrá), pero podemos adelantar une especie de resumen con la recomendación, con todo el aspecto de una orden que George Gaylord Simpson escribía en la revista Science en 1966 sobre la actitud que debían adoptar los científicos sobre los precursores del estudio de la evolución: “Deseo insistir ahora en que todos los intentos efectuados para responder a este interrogante antes de 1859 carecen de valor, y en que asumiremos una posición más correcta si ignoramos dichas respuestas por completo”. Y la orden ha sido cumplida hasta el extremo de “borrar” la Historia. Así comienza F. J. Ayala un reciente artículo en PNAS: “La gran contribución de Darwin a la ciencia es que completó la Revolución Copernicana al llevar a la biología la noción de la naturaleza como un sistema de materia en movimiento gobernada por leyes naturales”.

Y esta es la formación que los biólogos recibimos de nuestros “maestros”. Porque los libros en que adquirimos nuestra formación son en inglés. Las revistas en que hemos de publicar nuestros trabajos han de ser en inglés, si queremos que sean valorados. Incluso la forma de analizar los datos, la forma de ver la realidad, la forma de pensar, ha de ser “en inglés”. Porque tanto las bases conceptuales del darwinismo, como la “inexistencia” de lo ajeno son la más pura manifestación de muy arraigados principios y valores culturales.

Creo sinceramente que no se puede culpar a los biólogos de esta confusión. Hemos sido formados así. La actividad investigadora es, siguiendo los cánones anglosajones, de una competencia feroz. Cada especialista está encerrado en su tema sin tiempo para documentarse. Sólo para aplicar a sus investigaciones lo que les han enseñado. Lo que sí resulta algo molesto para los que hemos renunciado a la competencia para dedicarnos a intentar comprender el origen de esta enorme confusión, es cuando pontifican sobre su doctrina, repitiendo como un mantra lo que sus “maestros” les han enseñado.


Quinta entrega:
PUBLICIDAD ENGAÑOSA
.
Máximo Sandín


La publicidad será engañosa:

-cuando induzca a error al destinatario como consecuencia de la presentación del mensaje.
- cuando induzca a error al destinatario como consecuencia de la información que transmite el mensaje publicitario.
- cuando induzca a error al destinatario como consecuencia de la omisión de información en el mensaje publicitario.

EUMEDNET Enciclopedia y Biblioteca Virtual de las Ciencias Sociales, Económicas y Jurídicas.

Recién graduado en Cambridge, con 22 años, un jovencísimo Charles Darwin se embarcó como naturalista sin sueldo a bordo del bergantín HMS Beagle, en un viaje que duraría cinco años (1831-1836). La obra científica de Darwin tiene como punto esencial su visita a las islas Galápagos. Su estancia en 1835, cumplió con un papel fundamental en la gestación de la teoría de la evolución”.

Este párrafo se podría considerar una “frase publicitaria-tipo” de las típicas introducciones a las “hagiografías” de Darwin que aparecen en toda clase de artículos periodísticos, presentaciones de congresos y homenajes e introducciones a “la Teoría de la evolución”, aunque si repasamos la totalidad de estas narraciones lo que nos encontramos es con una especie de enorme “slogan”. La coincidencia de las narraciones (aunque a veces se escapa algún “gazapo”) y, muchas veces, el prestigio de los firmantes de estos escritos resulta muy convincente para el lector profano en la materia, que no es consciente de que se trata de una historia acrisolada por copias de copias que se remontan a la creación “oficial” de la figura mitológica que trajo “la verdad” al Mundo. La tarea de desvelar la farsa resulta algo desalentadora frente a tan enorme capacidad de adoctrinamiento. Por eso resulta tan gratificante compartirla con el lector. Comencemos por el principio:

Darwin se graduó, efectivamente, en Cambridge, pero en Teología (concretamente “subgraduado” en Teología con el número diez de su promoción), con la idea de ejercer de pastor de la Iglesia anglicana. La calificación de “naturalista sin sueldo” hace pensar en una especie de “joven becario”, pero lo cierto es que la propuesta del viaje partió de su mentor en Cambridge, el reverendo J. S. Henslow, que escribió a Darwin: “El Cap. F. busca un hombre (por lo que tengo entendido) más para compañero de viaje que como simple coleccionista”. Porque el naturalista titular del Beagle se llamaba Robert Mc Cormick. Darwin se embarcó con un criado, abundante dinero y cuentas abiertas en las principales ciudades en las que se hizo escala. La competencia de Darwin, que podía reclutar a un considerable número de “nativos” para sus recolecciones de “especímenes” y los desprecios del capitán, por la condición plebeya de Mc Cormick, exasperaron al naturalista oficial del Beagle, que abandonó el barco en Río de Janeiro.
.
En cuanto a la “gestación de la teoría de la evolución”, también tiene otra historia: Darwin no volvió del viaje del Beagle con ninguna idea formada sobre evolución, a pesar de que leyó el libro de Lamarck, según nos cuenta en su autobiografía. Los famosos “pinzones de Darwin”, “la clave del descubrimiento de la evolución”, pasaron desapercibidos para él, que los consideró gorriones, entre su desordenada colección de pájaros y mamíferos hasta que los estudió el taxonomista de la Sociedad Zoológica de Londres, John Gould, que tuvo que recurrir para ello a la mejor ordenada colección del capitán Fitzroy. La verdadera clave de su concepción “evolutiva” la narra él mismo en su autobiografía: “En Octubre de 1838, esto es, quince meses después de haber comenzado mi estudio sistemático, se me ocurrió leer por entretenimiento el ensayo de Malthus sobre la población y, como estaba bien preparado para apreciar la lucha por la existencia que por doquier se deduce de una observación larga y constante de los hábitos de animales y plantas, descubrí enseguida que bajo estas condiciones las variaciones favorables tenderían a preservarse, y las desfavorables a ser destruidas. El resultado de ello sería la formación de especies nuevas. Aquí había conseguido por fin una teoría sobre la que trabajar”. Porque también hay que aclarar que lo que realmente estaba “descubriendo” Darwin no era “la evolución” (estudiada hacía un siglo por los científicos en distintas universidades), sino el origen de las especies, es decir, que una especie se puede transformar en otra. El término “evolución” no aparece hasta la sexta edición de su libro, a sugerencia de Huxley, que estaba mejor informado. Pero aún tardó un tiempo en convencerse, y así se lo confiesa a su protector J. Hooker en una carta fechada el 11 de Enero de 1844 (ocho años después de su regreso del famoso viaje del “Beagle”): “Por fin ha surgido un rayo de luz, y estoy casi convencido (totalmente en contra de la opinión de que partí) de que las especies no son (es como confesar un asesinato) inmutables”.
.
...continúa en este enlace.

lunes 9 de marzo de 2009

Borrados del mapa


La invasión de Irak en 2003 se encontró con una oposición popular en todo el mundo sin precedentes hasta la fecha. Quizás fue señal de que, al menos en lo que concierne a algunos aspectos básicos, comienza a despertarse un cierto tipo de consciencia. Quizás fue determinante la existencia de internet: Anteriormente, las grandes operaciones militares, como la primera Guerra del Golfo habían tenido lugar en un mundo en el que los medios de comunicación masiva estaban completamente centralizados (básicamente prensa y televisión), mientras que ahora internet, aunque bastante controlada en sus principales canales, ofrece la posibilidad de una difusión de información mucho más democrática y descentralizada. La mayor parte de la población sigue sin acceder a los medios independientes, pero existe un sector que sí lo hace y no sólo busca sino transmite lo que encuentra.

Fuera como fuere, el rechazo abierto y el boicot se extendieron como un reguero de pólvora, incluso entre sectores conservadores de la población. Y este fenómeno tuvo considerables consecuencias: El coste en credibilidad y poder político del gobierno de EEUU y el resto de los instigadores fue enorme. Si es cierto, y parece bastante verosímil, el testimonio de Aaron Ruso, y pensaban atacar a Chávez una vez terminada la primera fase del operativo de Irak, no sólo no pudieron cumplir este objetivo, sino que el desgaste político de la guerra provocó justo lo contrario: El asentamiento en el poder del chavismo y la proliferación de gobiernos enfrentados a los intereses de EEUU en Latinoamérica. Quizás, despues de todo, entre todos conseguimos que ahora sea más difícil organizar una guerra.

Quizás. O quizás sea esta una lectura demasiado optimista. De todos modos, estoy convencido de que la explosión en la expresión del rechazo a la guerra a nivel mundial es algo muy sano para el planeta. Desgraciadamente, la reciente masacre de más de 1400 palestinos (la mayoría mujeres y niños) a manos del ejército israelí, financiado en gran parte por el gobierno de EEUU, no ha calado de igual modo entre el público. Puede que se deba a que, tras décadas de genocidio en Palestina, esto se perciba casi como mera rutina más que como "una noticia". Por todo esto, he decidido aportar desde este blog mi granito de arena, y contribuir a la difusión de "Erased: Wiped off the map", un documental de 55 minutos en el que algunos miembros del movimiento Free Gaza, a quienes sorprendió el ataque in situ, ofrecen testimonio de lo que ocurrió.
.
También facilito el enlace de esta página que ofrece información sobre los productos de origen israelí, para aquellos que quieran sumarse al boicot:
.
.
Recordar que cualquier producto cuyo código de barras empiece por los números 729 es de fabricación israelita. Delta Galil es una de las compañías israelíes que más productos vende en Europa, produciendo para las firmas de ropa Marks&Spencer, Gap, Kmart, C&A, Nike, Hugo Boss, Polo Ralph Lauren, y Sara Lee.