martes, 27 de febrero de 2007

El negocio del cáncer

EL COMPLEJO MÉDICO-INDUSTRIAL


El 23 de diciembre de 1971, el presidente Nixon declaraba "la guerra al cáncer". Forzosamente, se constata que, lejos de disminuir, la mortalidad por cáncer, literalmente, ha explotado. Ahora bien, el cáncer que mata a las personas hace vivir a toda una industria para la que el prevenirlo representaría enormes pérdidas económicas. El crecimiento para este sector significa el crecimiento de las tasas de cáncer, ya de por sí altísimas. Ross Hume Hall analiza aquí el "complejo médico-industrial" de Estados Unidos, una maquiavélica alianza entre las instituciones del cáncer y las industrias químicas, farmacéuticas y nucleares.

TASAS ALTÍSIMAS

Cada año, son diagnosticados en Estados Unidos unos 184.000 nuevos casos de cáncer de mama. Si la tasa de cáncer fuera en Estados Unidos idéntica a la de Asia, donde las mujeres tienen cinco veces menos predisposición a contraer un cáncer de mama que en Estados Unidos, en Canadá o en Europa, sólo habrían alrededor de 35.000 nuevos casos declarados cada año. Lo que significa que 150.000 mujeres no serían alcanzadas por el cáncer de mama. Además, cuando las mujeres asiáticas emigran hacia los países occidentales, su tasa de cáncer de mama, en el espacio de una generación, alcanza la de los autóctonos. El problema, por lo tanto, no es de orden genético.Sin embargo, el estilo de vida de Asia es diferente al de Occidente, pero las características que explicarían por qué las mujeres de estos países tienen una tasa de cáncer de mama más baja... quedan por estudiar. No obstante, ni la American Cancer Society, ni ninguna otra asociación del mismo tipo, ha mostrado el menor interés por lo que se refiere a la promoción de este tipo de estudios y a la traducción de estos resultados con la experiencia propia de los países occidentales. El cáncer de mama es sólo un ejemplo entre otros. El asunto principal es saber quién orienta la política sobre el cáncer. Cómo y por qué se toman decisiones para tratar esta epidemia, que, bajo cualquier forma, alcanza a una persona sobre tres en una época dada de su vida. Ciertamente, hay algo que no funciona en esta política que no considera al cáncer en su globalidad cuando esta enfermedad puede ser evitada en la mayor parte de los casos. ¿Por qué esto es así?


UN COMPLEJO MALIGNO

Para entender el control estricto ejercitado sobre la política social del cáncer hay que dirigir la mirada sobre una coalición de intereses comunes que se puede nombrar, por falta de un término oficial, el "complejo médico-industrial". Este conjunto de industrias y de instituciones médicas, como la American Cancer Society, dirige la investigación, desarrolla y comercializa los medicamentos, el material médico, las instalaciones, y prové diferentes infraestructuras terapéuticas. La parte representada por el cáncer proporciona mucho dinero al complejo médico-industrial. En estos últimos cincuenta años, los presupuestos dedicados a la investigación sobre el cáncer han sido millonarios. Las infraestructuras para el diagnóstico precoz del cáncer y sus medicamentos engullen la mayor parte de los gastos anuales en salud de un país.El término "complejo médico-industrial", es necesario especificarlo, no tiene nada de elogioso. En 1959, el presidente Eisenhower, al final de su mandato, avisaba de un "complejo militar-industrial" que adulteraba la política militar y la política social en razón de su prejuicio a favor de la producción de material militar. Asimismo, el "complejo médico-industrial" desvía la política "sanitaria" de sus verdaderos objetivos. A lo mejor, este conjunto procura mejores diagnósticos, nuevos tratamientos e instalaciones médicas de primer orden. A lo peor, bloquea un amplio programa de prevención del cáncer.

¿CÓMO PREVENIR EL CÁNCER?

Antes de ver cómo este consorcio médico-industrial puede bloquear un trámite preventivo, se tiene que confirmar si el cáncer puede ser realmente evitado. La respuesta está esencialmente basada en estadísticas comparativas de los cánceres entre las regiones y los países. John Higginson (2), epidemiólogo del cáncer y director del Centro Internacional de Investigación del Cáncer (CIRC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Lyon, fue uno de los primeros científicos que sacó estas conclusiones, directamente a partir de datos tales como el bajo porcentaje de cáncer de mama en Asia. Ya por los años cincuenta, Higginson concluía que de un 80 a un 90% del conjunto de los cánceres son provocados por factores medioambientales. Higginson definía el término "medio ambiente" como la experiencia entera de una vida: su situación familiar, lo que Ud. come, dónde vive, dónde trabaja, el aire que respira, la comida y el agua que ingiere... Higginson no creía en una causa única, sino más bien en un conjunto de factores interactivos que llevan a la enfermedad. "Se puede evitar el cáncer", decía Higginson, "si identificamos y tenemos la capacidad y el propósito de interesarnos por estos factores". Han transcurrido cincuenta años desde los estudios de Higginson, cincuenta años durante los cuales no se ha emprendido ningún estudio metódico de los factores responsables del cáncer. El complejo médico-industrial se preocupa, en efecto, sólo y de manera casi exclusiva del tratamiento al nivel individual y del descubrimiento de una terapia. Por lo tanto, sólo nos podemos preguntar en qué medida la ausencia de un enfoque preventivo sirve a los intereses del consorcio médico-industrial.

TRATAMIENTOS, ¿MODAS?

El cáncer desafía cualquier descripción cómoda y los científicos no saben cómo se podría curar, ni siquiera si es posible. Se podría pues imaginar que este inmenso ejército de investigadores avanza sobre un extenso frente, explorando cada pista. No hay nada de eso. Lewis Thomas, en otro tiempo presidente del Memorial Sloan Kettering Cancer Institute de Nueva York, se quejaba recientemente de que el conjunto de las operaciones sobre la investigación contra el cáncer se había vuelto demasiado burocrático, demasiado molesto , y demasiado orientado. Los burócratas, decía, "desperdician la posibilidad de descubrimientos que se encuentran probablemente justo delante de nosotros" (3).Albert Tannenbaum, presidente de la organización profesional American Association Cancer Research, acusaba a sus colegas investigadores, desde 1957, de saltar de un modo a otro: terapia de transplantes, inmunología, cancerogénesis, actividad enzimática, quimioterapia, nuevos tests de diagnósticos precoces... Tannenbaum, al igual que Thomas, reconocía la inmensidad de nuestra ignorancia a propósito del cáncer y nuestra locura al descartar cualquier vía de investigación.Estamos actualmente a principios del tercer milenio, con investigadores que siguen pasando de un modo al otro. Hoy los genes son puestos en primer plano. Los investigadores han anunciado el descubrimiento del gen responsable del cáncer de colon, del cáncer de mama y de muchos otros igualmente. Pero ¿qué puede aportar el descubrimiento de este gen al paciente atacado por un cáncer de colon o de mama? Claudio Stern, un biólogo de la Universidad de Columbia, en Nueva York, ha aplacado cualquier entusiasmo. Ha dicho: "Descubrir un gen es como tratar de aprender un idioma a partir de un diccionario (4). Se retienen las palabras sin conocer el contexto en el cual estas palabras son utilizadas".

2. Maught, T. Cancer and the environment: Higginson speaks out Science, 205, pp 1363-1366. 1979.
3. Thomas, L,. The lines of Cancer Research. Medical World News, 12 de julio de 1974, pp 31-42.
4. Stern, Claudio, citado por Sandra Blakeslee, ¿Some biologists ask: Are genes everything?, New York Times, 2 de septiembre de 1997, pC1.

Rose Hume Hall (Fragmento de artículo publicado en The Ecologist)

miércoles, 14 de febrero de 2007

Informes Marcianos III: El Sistema Agrario/Alimentario


EL SISTEMA AGRARIO/ALIMENTARIO

Este sistema es algo más reciente que los descritos en los anteriores informes. Los sistemas Educativo y Sanitario, tal y como estaban planteados en los informes, tienen una antigüedad de uno o dos siglos, mientras que el Sistema Agrario que vamos a describir aquí data de los años de la "Revolución Verde", hace sólamente cuatro décadas. Sus funciones básicas vienen de muy antiguo, pero tanto su universalización como su potencia (al menos la de la "función B") han experimentado un salto cualitativo que actualmente continúa en expansión. Dichas funciones básicas son:

A- El mantenimiento de los individuos tipo 1*.

B- La generación de plusvalía (como ya dijimos, el fuel del que se alimenta el tumor planetario) a partir de la destrucción/explotación intensiva de recursos naturales y humanos (fundamentalmente individuos del tipo 2*)

El Sistema Agrario moderno. Un nuevo estadío del cáncer: La situación actual de este sistema es muy significativa para la diagnosis del estado del proceso tumoral planetario, que vendría a ser la fase de metástasis. Así como en un organismo individual la fase de metástasis está caracterizada por una homogeneización de los tejidos (al volverse tumorales cada vez más de ellos), lo que conlleva la pérdida de la capacidad de autorregulación de dicho organismo, desde los tiempos de la Revolución Verde se ha perdido más del 80% de las variedades vegetales de cultivo que empleaba la humanidad (y de la que dependía), y este empobrecimiento de la diversidad en los cultivos mina por completo la capacidad de autorregulación alimentaria mundial. Las funciones que el Sistema Agrario/Alimentario adquirió con la Revolución Verde son:

1-Aumentar el número de individuos tipo 2 disponibles para su explotación. Este aumento ha sido exponencial en los últimos 50 años. La capacidad de absorción de energía y destrucción de tejido ecológico y humano para la generación de plusvalía ha experimentado dos saltos cualitativos en ese lapso de tiempo, gracias a los avances tecnológicos de, primero, la Revolución Verde, y segundo, la Ingeniería Genética. Las grandes regiones agrícolas del planeta, previamente devastadas por el colonialismo occidental, fueron definitivamente sometidas a este sistema cuando la Revolución Verde las hizo dependientes de los insumos industriales por medio de la eliminación de la diversidad tradicional de cultivos. La ingeniería genética supone otro salto cualitativo ya que minimiza hasta niveles críticos dicha diversidad y maximiza hasta niveles no menos críticos la dependencia de insumos industriales.

2-El deterioro acelerado de la salud de los individuos tipo 1. El moderno Sistema Agrario dependiente de insumos industriales conlleva un elevado deterioro de la calidad de los productos y por tanto de la alimentación y la salud. La sociedad de productores/consumidores, que por ésta entre otras razones ha experimentado en las últimas décadas un disparo en el crecimiento de la incidencia de enfermedades crónicas (tanto leves como graves), cuadros psicóticos y neuróticos, y riesgo de enfermedades coronarias, ha aumentado a la par su dependencia del Sistema Sanitario y de productos provenientes del Sistema Alimentario Industrial (nutrientes, conservantes, estabilizantes, y saborizantes de síntesis) y la Industria Farmacológica (drogas).

*Los seres humanos tipo 1 y 2 están descritos en el primer informe marciano.

lunes, 12 de febrero de 2007

Los efectos del "progreso" (I)


...que esto sirva de preludio para un informe marciano sobre el sistema agrario/alimentario...


8-1-2007 / 9:36
Miles de campesinos se suicidan en India por culpa de los transgénicos

¿Nadie hará o dirá nada? Monsanto y los suicidios agrarios en India

La revolución verde ha muerto. Sus híbridos y variedades de alto rendimiento permitieron aumentos significativos en la producción de cultivos como el trigo, pero su secuela de efectos negativos no sólo no se extingue todavía, sino que se hace más intensa. El paquete tecnológico de la revolución verde provocó una fuerte salinización de suelos, el agotamiento y sobrexplotación de acuíferos y una intensa contaminación con plaguicidas de todo tipo. Lo más grave es que sembró la semilla de una crisis económica, social y ambiental en la vida de campesinos pobres que cobra más vidas cada año. Un ejemplo es el de Anil Khondwa Shinde, pequeño agricultor del distrito de Vidarba, estado de Maharashtra (en la parte centro occidental de India). Hace dos meses se suicidó ingiriendo un potente insecticida. Tenía 31 años y murió en pocos minutos. La desproporción entre costos de producción y precio de venta no le permitieron pagar el crédito extendido por los proveedores de insumos. ¿Un caso aislado? Para nada. El Ministerio de Agricultura de India reconoce las siguientes cifras: entre 1993 y 2003 ocurrieron 100 mil suicidios de campesinos. Y entre 2003 y 2006 (octubre) se han presentado unos 16 mil suicidios de campesinos cada año. En total, entre 1993 y 2006 hubo alrededor de 150 mil suicidios de campesinos, ¡30 diarios durante 13 años! El propio gobierno de Maharashtra acepta la cifra de 1920 campesinos suicidados en Vidarba entre enero 2001 y agosto 2006. Las organizaciones campesinas de ese distrito afirman que entre junio 2005 y agosto 2006 ocurrieron 782 suicidios de productores agrícolas. Para los últimos tres meses, los datos indican que en promedio hubo un suicidio cada ocho horas (sólo en Vidarba).

¿Bajo qué condiciones se presenta una tasa de suicidios de unos 30 campesinos diarios? Se dice que la causa radica en el endeudamiento, pero la razón última está en la imposición de una tecnología agrícola completamente inadecuada, tanto desde el punto de vista económico, como ambiental. Anil Shinde había decidido sembrar algodón Bt, un transgénico producido por Monsanto, que supuestamente reduce la necesidad de plaguicidas y aumenta la rentabilidad del productor. Shinde no es una excepción. Cientos de campesinos que han sembrado algodón transgénico en los estados de Maharashtra, Andra Pradesh y Karnataka han buscado la salida del suicidio frente a una situación económica desesperada que empeora año con año. Un elemento importante en esta historia es que el algodón Bt de Monsanto ofrece algo de protección frente al llamado gusano del fruto (Helicoverpa zea), pero no frente a otras plagas (por ejemplo, Spodoptera) que afectan este cultivo comercial en India. Así que los productores que, como Shinde, recurrieron al algodón de Monsanto buscando reducir el costo en plaguicidas, se llevaron una sorpresa, pues han tenido que seguir aplicando estos insumos de todas maneras. Peor aún: la trampa del endeudamiento se les vino encima más rápidamente porque las semillas del algodón de Monsanto son más caras. En muchos distritos los prestamistas locales de antaño han sido remplazados por la red de concesionarios y vendedores de insumos de las grandes compañías, y sus métodos de cobranza han sido denunciados con frecuencia. Cuando los suicidios se agudizaron, el gobierno lanzó un programa de "ayuda" que aseguraba el pago de unos 2 mil dólares para los familiares sobrevivientes, pero ese dinero va directo a los bolsillos de los acreedores y, de hecho, se ha convertido en un incentivo perverso para que muchos productores se quiten la vida.

Pero los políticos son iguales en todos lados. El ministro de Agricultura Sharad Pawar se regodea viviendo en el pasado, hablando todos los días sobre los triunfos de la revolución verde. El mensaje al final de sus alocuciones es siempre el mismo: India necesita los cultivos genéticamente modificados para ayudar a los campesinos pobres a salir de la pobreza y resolver el "problema del hambre". Gracias a la política de apertura neoliberal promovida por el gobierno, la superficie dedicada al algodón transgénico en Vidarba pasó de 0.4 por ciento a 15 por ciento en tan sólo tres años. En ese lapso también aumentó la tasa de suicidios agrarios, lo que convierte a Monsanto en el peor asesino serial de la historia. O si queremos jugar con las palabras, tal como esta compañía juega con las vidas de millones de campesinos, podemos describir a Monsanto como el peor asesino cereal del planeta. Miles de campesinos cuya forma de vida ha sido destruida al caer en las garras de sus acreedores han recurrido al suicidio como única escapatoria. En el proceso han puesto al descubierto el fracaso de un proyecto agrícola basado en "soluciones" tecnológicas con múltiples efectos negativos y relaciones sociales disfuncionales. ¿Por qué no corregir los daños de la revolución verde en lugar de saltar a abrazar la tecnología de los OGM? Las semillas de la destrucción quieren decirnos algo. Pero este invierno, Nueva Delhi parece más preocupada por la contaminación atmosférica que por la tragedia que se desenvuelve diariamente en el campo.

Texto extraido de: Alejandro Nadal -Diario La Jornada-

sábado, 10 de febrero de 2007

Informes marcianos II: El Sistema Sanitario



EL SISTEMA SANITARIO
Las células tumorales tipo 1 del sistema descritas en el anterior informe generalmente conservan capacidad de regeneración y reversibilidad de su estado, por lo que son sometidas a constantes estímulos para su conservación. En este sentido es de vital importancia el llamado Sistena Sanitario, cuyas funciones más importantes son:

1-Reforzar la dependencia del sistema en los individuos tipo 1. El procedimiento consiste en:
A-Eliminar la capacidad de autorregulación del mayor número de procesos vitales de estas personas. En este apartado cabría destacar el parto, la lactancia, la autoconsciencia de los procesos psíquicos y orgánicos, y la autogestión de la salud en general.
B-Generar enfermos crónicos e individuos drogodependientes. Esto se consigue cortando de seco todos los procesos depurativos del cuerpo, como por ejemplo la gripe o cualquier estado que provoque ayuno y reposo. También es importante la manpulación de la información para que no lleguen a los pacientes las diversas terapias que podrían sanar sus problemas supuestamente crónicos. Los individuos tipo 1 no deben conocer, ni siquiera plantearse, cuáles son las verdaderas causas de sus males (ver apartado A) porque este es el primer paso hacia la sanación. Cuanto más sano esté un individuo, más capacidad de reversión de su estado (productor-consumidor) tiene.
C-Inculcar el miedo a la muerte, y mantener a las personas el mayor tiempo posible con vida y respirando. Con ello se consigue, por un lado alargar el tiempo de actividad consumidora de las personas (y en general evitar la pérdida de productores-consumidores, que son muy importantes para el adecuado funcionamiento del sistema tumoral), y por otro ofrecer una sensación de protección total y un miedo a perder dicha protección que conlleva la pérdida del status tipo 1.

2-Mantener a los individuos tipo 1 activos en su papel de productores-consumidores el mayor tiempo posible: Esto es, exprimir la energía de las personas al máximo para generar una plusvalía que permita la continua expansión del tumor planetario. A los individuos se los mantiene activos mediante la administración masiva de drogas e impidiendo, como se describía en el anterior apartado, irrupción de procesos depurativos.

3-Alimentar la industria farmacológica y generar plusvalía: La industria farmacológica es uno de los más importantes acumuladores de plusvalía, que es el combustible que emplea el motor del sistema tumoral planetario. Por lo tanto todos los anteriores puntos están directamente relacionados con éste, ya que todos derivan en un aumento del empleo de drogas (fármacos).

Observación: Para que la consecución de los tres puntos anteriores sea posible, el sistema debe monopolizar y manipular toda información concerniente a la salud. El sistema sanitario, en simbiosis con la industria farmacológica, evita por todos los medios a su alcance que se conozca o ponga en práctica cualquier cura a las enfermedades crónicas (que son crónicas sólamente porque así lo establece el sistema: Cáncer, artrosis, enfermedades degenerativas de todo tipo, etc...). Esta práctica incluye la persecución e incluso la eliminación de personas entregadas a la eliminación de estos males en la sociedad.

Conclusión: El sistema sanitario es exactamente lo contrario de lo que pretende ser. En lugar de proveer y generar salud, genera enfermedad. Los individuos con baja salud son productores-consumidores más estables ya que han perdido su capacidad de reversibilidad, y por otra parte la industria farmacológica (y el propio sistema sanitario que trabaja en simbiosis con la primera) genera plusvalía de la enfermedad y no de la salud. El sistema sanitario y el farmacológico, por ello, se alimentan de la salud de las personas.

Informes Marcianos I: El Sistema Educativo


EL SISTEMA EDUCATIVO

El tumor planetario al que llamamos sistema se alimenta, además de una gran cantidad de recursos naturales, de los seres humanos. Y estos seres humanos que donan parte o la totalidad de su tiempo y energía al sistema, están divididos en dos tipos:
1-Productores-Consumidores
2-Productores puros (Carne de cañón)

El llamado Sistema Educativo, desde la enseñanza primaria hasta los estudios superiores, es fundamentalmente una industria de producción de elementos del primer tipo (productores-consumidores), que consiste en un entrenamiento para la adquisición de tal status y se funda en:
1-La inculcación del miedo: La inculcación del miedo a pasar a ser un ser humano de la clase 2 (carne de cañón) junto con la presentación del modo de vida 1 como única alternativa posible es fundamental en este proceso. Los individuos sometidos a él deben, además, aprender a vivir con miedo para poder cumplir su futuro rol de una forma fiable y eficiente.

2-El bloqueo sistemático al desarrollo personal: Al igual que la elaboración de un bonsai requiere la aplicación constante y prolongada de medidas para frenar el desarrollo natural de un árbol, un productor-consumidor óptimo no crece sin una laboriosa y dedicada actividad en el mismo sentido. De especial interés resultan la reclusión y la reducción al mínimo del tiempo libre, él único en el que los cachorros humanos pueden desarrollar plenamente el comportamiento denominado juego, que es la herramienta más importante de los mamíferos en general, y especialmente de los humanos en particular, para el aprendizaje y el desarrollo de todo tipo de habilidades (psíquicas, motrices, sociales, etc...) que posibilitan un desenvolvimiento fluído en el medio vital. La reducción del tiempo libre es también sumamente importante durante la adolescencia, etapa de intenso aprendizaje emocional y sexual.

3-La transmisión de la cultura: La denominada cultura es en este caso un conjunto de paquetes superpuestos e interconexos de información filtrada, que elimina el mayor número posible de elementos que puedan inducir, sostener, o facilitar un cuestionamiento del sistema a nivel intelectual.

Conclusión: El Sistema Educativo es exactamente lo contrario de lo que pretende ser. En lugar de guiar y facilitar el desarrollo personal de los individuos, es un bloqueo constante a dicho desarrollo, ya que los individuos deben permanecer psíquicamente subdesarrollados para cumplir de forma óptima el papel de célula tumoral planetaria de tipo 1 (productores-consumidores). La proliferación de células tumorales planetarias del tipo 1 depende en gran medida del denominado Sistema Educativo. La única función históricamente positiva (desde un punto de vista humano) del Sistema Educativo es la de impedir que gran cantidad de cachorros humanos de conviertan en individuos tipo 2, proceso popularmente conocido como "explotación infantil" o "esclavitud de menores". Sin embargo, la única diferencia cualitativa (las cuantitativas variarán en función de los casos) entre esta esclavitud y la que impone el sistema educativo, es que la primera genera plusvalía de forma directa (producción) y la segunda de forma indirecta (consumo), ya que en ambas los niños son sometidos a reclusión y trabajos forzados.