jueves, 22 de marzo de 2012

El auzolan y las aldeas en transición

Mesa redonda de cooperación y sinergia entre proyectos de autogestión rural
III Encuentro Aldeas de Paz, Jardines de Acuario, Sierra Espuña

¿Qué es el auzolan?
El auzolan es una tradición popular que ha sobrevivido en los pueblos vascos hasta nuestros días, un precioso resquicio de los antiguos tiempos en que, mucho más de lo que imaginamos, se practicaban el apoyo mutuo y la colectividad como formas naturales de organización social. Se trata de un campo de trabajo colectivo, voluntario y autogestionado por el pueblo -para el bien común o para el apoyo a una comunidad o familia concreta- que tradicionalmente podía ser convocado desde las etxeas1 o los batzarres2, y a donde acudían jóvenes y mayores de diversos lugares sabiendo que no les iba a faltar un plato de comida, un techo, y un espacio para la relación y el disfrute tanto durante la jornada de trabajo por el día como en el festivo ambiente que se formaba al caer el sol.
Originario de un mundo rural caracterizado por un importante desarrollo de la comunalidad y la soberanía popular, no obstante y a pesar de la extinción de este su hábitat natural en los siglos XIX y XX, el auzolan ha continuado vivo en la memoria de las gentes de las actuales provincias de Navarra y el País Vasco, y conocido un notorio resurgir a lo largo de las últimas cuatro décadas.
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Rescatar la sostenibilidad y el colorido de la vida
Tradiciones equivalentes al auzolan se dan en culturas ancestrales de todo el mundo, como la minka de los pueblos nativos de centroamérica, y en mayor o menor medida se han dado experiencias similares en todo tipo de circunstancias y localizaciones geográficas con o sin el respaldo de una costumbre tradicional local, ya que la asociación y disfrute convivencial forman parte de la misma naturaleza humana. Con todo, la lengua castellana no conserva en su rico registro un término que reúna los elementos que componen el significado de la palabra auzolan, y por ello, dado que es la referencia cultural y geográficamente más próxima a nosotros, es la que hemos escogido para dar nombre a esta propuesta de autogestión local y sostenibilidad económica y ambiental.
Las virtudes del auzolan van sin embargo mucho más allá de la economía o la sostenibilidad. Como espacio de encuentro, cooperación, disfrute, aprendizaje y desarrollo de nuestras capacidades sociales y convivenciales humanas, nos brinda una oportunidad al rescate de una hermosa parte de nuestra propia naturaleza que apenas tiene cabida en la sociedad moderna, y que seguramente sea imprescindible para recuperar esa sostenibilidad perdida. El genial Masanobu Fukuoka escribió en su libro La revolución de una brizna de paja3 que si se erradicara la falsa concepción que tenemos hoy de la naturaleza, probablemente desaparecerían las raíces del desorden mundial. En línea con esta profunda visión, para recuperar la percepción de lo que realmente somos, de la riqueza y el verdadero potencial de nuestras relaciones naturales, es fundamental abrir espacios donde poder experimentarlo, y es de aquí donde nació el propósito del foro "auzolan y aldeas en transición".

Addendum 10 de mayo de 2012: Caminos de alianza por la autogestión rural
El pasado 29 de abril, durante el encuentro de Aldeas de Paz en Sierra Espuña, se celebró el foro "auzolan y aldeas en transición", con el propósito de adquirir perspectiva sobre el proceso de transición en el sureste ibérico y buscar maneras de apoyar a las ecoaldeas y proyectos de autogestión rural.
La mayor parte de los proyectos que se presentaron en el foro están apenas en fases iniciales y/o conformados por grupos muy reducidos de personas, lo cual parece una situación bastante generalizada, al menos en el sureste ibérico. Sin embargo pudimos comprobar que hay un número muchísimo mayor de personas dispuestas y con ganas de apoyar, por lo que se decidió crear una herramienta que ayudara a aprovechar toda esta energía latente en apoyo de las iniciativas neorrurales.
Se trata de una red de apoyo que funciona a través de una sencilla lista de correos para convocatorias de trabajo voluntario en entorno rural. Se pretende con ella fomentar el campo de trabajo colectivo como herramienta integral de transición, en su calidad de espacio de aprendizaje, convivencia, relación, cultivo del tejido social y apoyo real a la red de proyectos que están desarrollando alternativas de vida sostenible. 
-Inscripciones a la red en autogestionmurcia@gmail.com-

1La etxea, "casa", era la célula básica de la sociedad tradicional vasca, un concepto que hacía referencia tanto a la casa en sí misma como a la unidad familiar que la habitaba. Sabemos gracias a abundante documentación histórica que las etxeas tienen un origen ancestral marcadamente matrifocal, conservado en muchos casos hasta tiempos relativamente recientes, donde la etxekoandre, "señora de la casa", mantenía un lugar central en la gestión, cohesión y representación de la comunidad familiar.
2Concejos vecinales soberanos que sobrevivieron plenamente autónomos hasta el siglo XIX. El batzarre era ni más ni menos que un sistema de democracia directa y participativa, que gestionaba eficientemente todas las necesidades públicas de los pueblos y aldeas, así como los bienes y tierras comunales, que eran la mayoría. Esta forma de autoorganización social fue destruída a causa de la revolución liberal e industrial y la descomunal escalada bélica que marcaron el inicio de la Edad Contemporánea, dos fenómenos que, como bien documenta Félix Rodrigo Mora en sus obras Naturaleza, ruralidad y civilización, Democracia: El triunfo del estado, o Seis estudios entre otras, están tan estrechamente ligados entre sí que no pueden comprenderse el uno sin el otro.
3Obra genial, publicada en 1975, que relata su propia experiencia de radical transformación en la percepción de la naturaleza y la forma de relacionarse con ella, aportando valiosísimas pistas sobre las causas y consecuencias de la degeneración humana y ambiental que padece la modernidad: http://estacioncauac.blogspot.com.es/

lunes, 5 de marzo de 2012

¿Qué es la autogestión?

Compartiendo recursos para la autogestión de la salud y el conocimiento de los recursos naturales: Imagen tomada durante el II Encuentro Itinerante de Autogestión, celebrado en Alhama el pasado 22 de enero

La autogestión hoy

La fuerza de los movimientos ciudadanos se ha dejado sentir en los últimos meses, y sin embargo las instituciones estatales, bancarias y corporativas que gestionan nuestra sociedad no tienen visos de cambiar. Lo más probable es que ni siquiera tengan la capacidad para hacerlo. En otras palabras, aparentemente no tienen capacidad alguna de responsabilizarse de este momento histórico en relación con la naturaleza, la humanidad, y las generaciones futuras.

Pero ¿y nosotros? Una muy interesante y creativa respuesta a esta gran pregunta es la que aquí planteamos: El acto intencional que, en cualquier faceta de nuestra vida, puede liberarnos de diversas dependencias hacia estas instituciones y así, de alguna manera, recuperar el poder de hacernos personas, comunidades, y redes autorresponsables. A esto le llamamos autogestión.

Recuperando algo que perdimos

La gestión independiente de las instituciones implica recuperar algo que en otro tiempo fue natural: El reconocimiento de un espacio de relación directa con el entorno y la sociedad, libre de intereses bancarios, políticos o corporativos.

Si observamos nuestra vida, veremos fácilmente que esos intereses tienen una muy fuerte presencia en la consecución de gran parte de nuestras necesidades cotidianas, como la energía, alimentación, vivienda, salud, economía, educación y crianza, tecnología, ropa... Y en la mayor parte de los casos, al menos aparentemente, no es nada fácil desembarazarse de ellos.

Y si dirigimos nuestra atención a los procesos o entidades que hay detrás de dichos intereses, fácilmente las percibiremos como corruptas o incluso perversas. Pero el quid de la cuestión es que, más allá de todo juicio, lo que sí sabemos es que son insostenibles. Y dada su asfixiantemente limitada capacidad de cambio, es la independencia de ellas lo que nos abre la puerta a la sostenibilidad. Recuperando nuestro espacio natural de relación con el mundo es como podemos llegar a ser personas, comunidades, y redes que, con su acción y ejemplo, contribuyan a la curación de la Tierra y la sociedad humana.

En cuanto a nuestra dimensión política, la autogestión aplicada a este campo significa ganar espacios de autogobierno, de deliberación colectiva y asamblearia, abriendo posibilidades que trascienden con mucho el margen político que como ciudadanos se nos otorga desde las instancias del poder establecido.

Libertad, autenticidad... y calidad

No obstante, la autogestión es mucho más que una opción ética, o incluso mesiánica, hacia la humanidad y la naturaleza. Es también la búsqueda de nuestra libertad y la expresión de nuestra autenticidad como personas. De alguna manera, la autogestión es aquello que diferencia a algo vivo de un objeto o una máquina.

Es como estas instituciones de las que hablábamos más arriba, sin capacidad de cambio, de curación o evolución. Cuantos menos de estos elementos mecánicos estén presentes en cualquier cosa que hagamos, más podremos notar la presencia de ciertas sutiles, pero importantes, diferencias: Un producto o proyecto elaborado desde la libertad y la autenticidad es casi seguro un producto de calidad. Y una vida en libertad y autenticidad es sin duda calidad de vida.